miércoles, 2 de octubre de 2013

Mi rosa del jardín


Mi princesa, mi flor de alelí, mi alma gemela...



No es una simple rosa como muchos pueden creer, es mas que eso, es como la rosa del castillo de la bestia, tiene esencia, magia, poderes, algo especial. 


Aquella rosa siempre estaba en una maceta, también podría haber estado en una cúpula de cristal, pero no. 

Estaba al lado de mi cama, durmiendo todas las noches plácidamente cerca de mi, la veía cada mañana, la observaba creer, me despertaba y allí estaba ella, pero ahora no esta...

En la cómoda no hay nada, solo un vació en forma de circulo rodeado de polvo, recordándome cada día que allí estuvo ella una vez. 

Ahora esta plantada en el jardín, rodeada de mas flores preciosas e integrada con ellas, ademas es primavera y todas ellas forman un colorido que no sabría describir muy bien.

Ahora ya no la veo cada mañana al despertar, ahora tengo que bajar escalones, escalones que parecen para mi las mismas que las escaleras de la más alta torre en la que en los cuentos siempre se encuentra la princesa, que parecen eternas y después de eso quedarme un rato observando el jardín a lo lejos... intentando ver mi rosa camuflada entre las flores. 

Cada vez que miro la cómoda me hecho a llorar, se que parece ridículo y posiblemente lo sea, aunque este más lejos de mi aun la conservo y esta en mi precioso jardín pero no es igual, ya no es lo mismo... 

Son muchos años con la costumbre de verla delante de mi, de verla florecer, de hablar con ella de mis secretos divagando de un lado para otro de la habitación. 

Pero la vida es así las cosas cambian aunque tu no quieras, aquella flor a la que regaba todos los días ya no esta donde siempre y ahora la naturaleza hace la mayor parte del trabajo que logra hacerla florecer... 

Pero ahí esta la cómoda, vacía desde hace bastante tiempo, parece que fue ayer cuando la trasplanté, y cada vez que la mire, la veré a ella tan cerca como me gustaría tenerla a mi.

jueves, 21 de marzo de 2013

Colisión confusa

Tu... Tu...!

¿Qué nos ha pasado? ¿Solo lo veo yo? ¿Solo yo me doy cuenta de que las cosas no son como antes?
Se que las cosas no pueden ser exactamente como antes, es lógico. Nuestros caminos van en direcciones opuestas al parecer.

Creo que he llegado a un precipicio que no tiene fin, y solo se puede caer a gran velocidad sin llegar nunca a tocar tierra. En este recorrido que estoy experimentando se crean a mi alrededor ciertas dudas y miedos, tengo miedo. Miedo a tocar tierra, miedo a pasar tanto tiempo en este estado que no se como volver a levantarme cuando llegue abajo. ¿Qué me espera abajo? Tengo miedo a caer de cabeza, he perdido la orientación, no se si estoy boca arriba o boca abajo. ¿Y si la caída duele?, ¿Y si caigo como si de Alicia en el País de las Maravillas se tratase? Me temo que precisamente el País de las Maravillas no es lo que hay abajo, yo no he perseguido a ningún conejo blanco. Esto me lo he buscado yo sola.

A veces pienso en cuando te conocí (agradezco mucho a unas personas que no me agradan demasiado, el que eso se hiciera posible). Hace tanto tiempo de eso... y sigo pensando en como no te podía mirar a la cara de lo nerviosa que me ponía tu mirada. Eso aun sigue pasando, pero he aprendido a disimularlo y poder mirarte. Poder observar esos ojitos y la ternura con la que me miraban, esa sonrisa contagiosa que siempre hacia que apareciera una similar en mi cara... Tenia solo 16 años y tú me abriste tu corazón, me diste el cariño que no me a dado mucha gente en lo que llevo de vida. Pero no te supe corresponder, siempre había alguna escusa por la que veíamos dificultades a estar juntos. Pero por un corto periodo de tiempo, eso ocurrió y lo recuerdo como uno de los momentos mas bonitos. Nuestras largas conversaciones contándonos nada, tus besos, tus abrazos... Pero volvieron las "dificultades" y ahora que pienso en ellas, tan solo eran una piedra en el desierto.

Sabes que el cariño que te tuve nunca desapareció, pero llegó el momento en el que nuestros caminos se separaron. Fue un momento doloroso, pero era lo mejor para ti, nunca fui lo suficiente, nunca te supe dar lo que te merecías. Pero me alegro de que hayas encontrado un camino digno para ti, que te alegre los días lluviosos y que haga que despertar un día mas sea una sensación bonita. Nunca me cansaré de decirte que lo que mas deseo es que seas feliz, y saber que lo eres me alegra mucho. Esta claro que muchas veces siento celos de no estar junto a ti en ese camino, pero eso no esta hecho para mi.

Esto parece otro "absurdo discurso interno" y tal vez lo sea. Solo espero que si el intentar seguir teniendo contacto contigo te molesta, simplemente lo digas y te dejare libre en tu camino. Aveces las palabras que no se escriben dicen bastante, y como ya e dicho antes ¿solo veo yo el distanciamiento? No sé si es decisión tuya y no me doy cuenta, si a sido culpa mía o simplemente ya no queda nada en medio.

Siempre un placer escribir.