Hoy, es el inicio del fin. Si, del fin. Del fin de una bonita amistad.
No sé si me llegaré a equivocar, al menos, eso espero. Pero he pasado por situaciones parecidas a esta y no suelen acabar nada bien.
No soy consciente de que la gente no está ahí para siempre, por tiempo indefinido, como yo deseo. La gente evoluciona y vive su propia vida, sin permanecer pegada y depender de otra, y se va alejando poco a poco de otras personas. Con o sin querer. Pero desaparecen.
Una parte de mi siempre pensó que eras la persona ideal para mi y que en un futuro, dentro de años, podríamos intentar vivir una vida conjunta y feliz. Pero no vale de nada pensar en el futuro si el presente se te escapa de las manos, como ave fénix que echa a volar... Querer ser por ahora libre y sin ataduras, pero en unos años igual sí.... Es muy egoísta e idiota. Y no te culpo a ti de nada, la única persona responsable de esto soy yo, única y exclusivamente yo. Aunque hubieran pasado los años y seguirías ahí, estoy casi segura de que habría hecho algo que lo arruinaría todo, algo por lo que todo eso no hubiera funcionado. Y eso... no seria justo.
Solo me queda alegrarme por que avances, porque desates las correas con las que te intentaba mantener cerca de mi lado. Y me alegro de verdad, no de una forma falsa para quedar bien.
Ojalá me equivoque y siempre, o por muchos años, sigamos siendo amigos porque una de las cosas que mas me importan es nuestra amistad tras todos estos largos años. Que aunque haya tenido sus altibajos ha seguido manteniendo ese lazo de unión tan poderoso entre nosotros.
Sabes que te tengo muchísimo cariño y tu felicidad es algo que me importa bastante, sé que nunca leerás esto pero de corazón te deseo todo lo mejor.
A medida que escribo esto me voy arrepintiendo de lo que voy expresando tras estas lineas. Una noche mala de meditación da para mucho pensar y rectificar en lo pensado. Creo que todo esto es una mala intensificación de todo lo que quería expresar... Disculpen las molestias.
