Como cada
año, tu estas presente, este suele ser tu día.
Pero este
año es distinto, diferente a los demás, hemos pasado por épocas sin hablarnos,
en la que estabas enfadado, cansado... pero como esta vez, nunca.
Hace casi un
año que decidiste desaparecer del todo, no volver a dirigirme la palabra... ¿y
el motivo? No lo sé, aunque realmente creo que no lo hay.
Para mí fue
una gran sorpresa descubrir que ya no estarías ahí más, que no se crearían
nuevos recuerdos. Creía que era el mejor momento que pasábamos, dejando atrás
el pasado y quedándonos con lo importante, la amistad. Después de todo lo
pasado, era el momento en el que ambos queríamos eso, o al menos eso pensé yo.
Espero que
mis pensamientos pasados sobre ti no fueran los causantes de todo esto, ya que
es donde quedaron, en el pasado. Ya pase la época de verte con otros ojos,
ahora solo te veía como una persona con la que hablar y compartir historias.
Pero me
equivoqué, posiblemente mi mayor problema sea que nunca he sido capaz de
decirte adiós, por todo el cariño que siempre te he tenido.
Aun te echo
de menos, pero poco a poco le voy llevando mejor.
Como me
dijiste hace mucho, "nunca pierdas la esperanza", y no lo haré. Tengo
esperanza, esperanza de entender que ha ocurrido y esperanza de que volvamos a
mantener el contacto y tengamos buenas conversaciones como las que a veces
teníamos.
Espero que estés
bien y que la vida te haya ido sonriendo, porque ante todo siempre he querido
lo mejor para ti.
Un año más,
aunque diferente, feliz cumpleaños.






